DOMÉNICOS/EL GRECO

Pintor de origen griego afincado en el Toledo del siglo XVI-XVII. Autor de El Martirio de San Mauricio, primera muestra del manierismo. La negativa de Felipe II a nombrarlo pintor de la Corte le hizo pensar en una nueva emi­gración, pues Toledo era una ciudad que presentaba muchas dudas y amenazas de todo tipo.

Desde la mayor de las inseguridades, finalmente El Greco permaneció en Toledo ,con cuyas gentes terminó conectando. Allí llevó a cabo una obra que permaneció oculta a la historia, hasta que el impresionismo francés lo descubre con asombro como uno de los grandes de todos los tiempos.

 

FÉLIX HORTENSIO DE PARAVICINO

Amigo de El Greco. Monje trini­tario y orador. En un ambiente en ocasiones hostil para el pintor, llegó a vaticinar que éste pasaría a la historia como uno de los grandes. Fue preceptor de Felipe lll. Tuvo una vida muy activa. Entre otras cosas, polemizó públicamente con Calderón de la Barca. Su presencia en la obra es anacrónica pues nació el año en el que suceden los hechos.

 

BUFÚN/CINCINATTO

Personaje en el que se condensan varios de ellos. Bufón, pintor de la Corte y embajador de la Santa Sede para el rey Felipe ll. Actuó histórica­mente como juez mediador entre los tasadores de Felipe Il y El Greco. El rey le encargó otra versión de El Martirio de San Mauricio, que es la obra que realmente cuelga de las paredes de la basílica.

 

ANA DE AUSTRIA, REINA DE ESPAÑA

Cuarta esposa de Felipe II y madre de Felipe III, su sucesor. La esposa que, finalmente, dio un heredero varón al desafortu­nado en amores Felipe ll. Su prematura muerte al poco del nacimiento del infante supuso para el rey una honda pena que marcó la oscuridad de una larga etapa de la que dificilmente se recuperaría. Dice la leyenda que le gustaba El Greco y su arte, y que dio algo de luz a la Corte y vida de su marido.

 

FLAVIO MAURICIO

General de la legendaria legión tebana (Egipto) que en el 286 d.C. se opuso al emperador Maximino Hercúleo en la frontera de las Galias. Junto a sus hombres, se traslada durante unos años, tras gobernar desde Tebas toda la zona oriental del norte de África, hasta Tracia (Macedonia – Mar Negro) donde permanece varios años lle­vando acabo diversas misiones. Tras el nombramiento del emperador Maximino Hercúleo, su legión es convocada a las Galias con el fin de sumar fuerzas con otras legiones y sofocar una peligrosa revuelta. Los tres centuriones de la leyenda son retratados  por el cuadro.

 

CÁNDIDO

Centurión de la legión tebana.  El brazo operativo del general, activo, fiel, obediente, vital y amistoso.

 

EXUPERIO

Centurión de la legión tebana. Su hombre de confianza. Introspec­tivo, observador, cauto, sagaz, disciplinado, consciente.

 

VICTOR

Centurión de la legión tebana. Un joven inteligente y despierto, con inquietudes; disperso y con carácter artístico y dotes creativas, menos amigo de la disciplina y el orden.

 

LARISSA

Mujer de Mauricio. De origen tracio, acompaña a Mauricio de aquellas tierras en las que largos años acampó e hizo vida la legión tebana.

 

MAXIMINO HERCÚLEO

Emperador de Roma año 286 d.C. Fue uno de los casos de reparto de poder pactado del imperio romano. Dividió con Diocleciano el Imperio y ambos lo regirían durante años. Según la leyenda/historia de Mauricio, ordenó decapitar sucesivas décimas partes de la legión tebana porque éste se negó, bien a adorarle como a un dios o bien a no hacer uso de la violencia contra un sector de los sublevados que eran también como él, cristianos. Tenía fama de gran combatiente y La leyenda cuenta de él que tenía una fuerza prodigiosa.

 

LÉNTULO

General de La Legión pretoriana que, tradicionalmente, formaba la guardia personal del emperador. La guardia pretoriana durante siglos fue uno de los dos o tres poderes del Imperio. En ocasiones, representaron al verdadero poder. Depusieron y coronaron emperadores según su criterio. No era una legión ordinaria, sino de élite. Léntulo es un psicópata sádico, que disfruta con el ejercicio de la violencia gratuita que puede llevar a cabo con soltura e impunidad, por su posición privilegiada en ese sentido.

 

LUCTERIO

General de la legión alpina, una legión regular al servicio del empera­dor. Personaje ficticio que representaría en esta versión libre al “otro” personaje que incluye El Greco en la obra y que no corresponde a ninguno de los centuriones del general durante la deliberación que pone en primer plano la obra.

 

El Greco y La Legión Tebana